El fenogreco o alhova

El fenogreco o alhova

El fenogreco o alholva, es una planta originaria de la cuenca mediterránea, noreste de África y Asia occidental que lleva cultivándose desde la antigüedad. De hecho, existen documentos que relacionan el fenogreco con la cultura árabe y china por sus propiedades medicinales. También se conoce su uso en los procesos de embalsamamiento realizados por los antiguos egipcios.

De la planta se utilizan tanto las semillas, procedentes de su fruto en forma de vaina, que suele contener entre diez y veinte semillas de aspecto duro y cuadrado, como las hojas.

¿A qué sabe el fenogreco?

Las semillas de fenogreco tienen un sabor amargo, pero cuando se cocina y se combina con aromáticos y especias, se transforma y le da dulzura, como a azúcar quemado, dando profundidad de sabor a platos picantes.

Uso culinario

Habitualmente lo conocemos como una de las especias presentes en el curry aunque su uso va más allá. El fenogreco se puede utilizar para dar sabor a lentejas, arroz, setas u otras verduras, también combina perfectamente con guisos de carne de ternera o cordero, añadiéndola al sofrito.

Otra posibilidad es germinar las semillas y comerlas en ensalada, dentro de un sándwich o como adorno de un plato. Es una opción muy interesante porque al germinar las semillas transformamos los nutrientes y los hacemos más saludables y ricos para nuestro organismo.

Germinado de fenogreco

En cuanto a las hojas al igual que por ejemplo el laurel, se pueden usar para dar sabor a un plato y luego retirarlas antes de que esté listo para comer. Además forman parte de recetas tradicionales como el pan plano indio (chapati), la carne secada al aire turca (pastirma) o una salsa para mojar yemení (hilbeh).

También podemos preparar una infusión de hojas de fenogreco. Simplemente vertemos agua hirviendo en una taza con una cucharada de hojas secas y dejamos reposar la infusión durante unos tres minutos. No la dejéis más porque si no empieza a amargar demasiado.

Propiedades medicinales

–   Favorece la digestión

–   Combate las infecciones

–   Reduce las inflamaciones

–   Ayuda a regular el colesterol malo (LDL) y los triglicéridos

–   Controla el nivel de azúcar en sangre en personas con diabetes tipo I y I

–   Reduce los tejidos grasos y ayuda a eliminar toxinas

–   Evita la formación de cálculos en los riñones

También podéis leer en otros sitios su asociación con la estimulación en la producción de leche materna, aunque este punto es discutible desde un punto de vista científico.

Recetas

Methi Murgh

Bebida de fenogreco

Sopa de lentejas con fenogreco y especias

Consejo

Antes de usar las semillas de fenogreco, conviene tostarlas ligeramente para reducir su sabor amargo.

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